jueves, 26 de marzo de 2009

Por supuesto que Lorca era gay

"Y su homosexualidad es fundamental para entender su obra" afirma el prestigioso hispanista Ian Gibson en su nuevo libro que analiza la figura de uno de los más importantes literatos de todos los tiempos 'Lorca y el mundo gay' (Ed. Planeta).

Gibson profundiza en su último trabajo en la homosexualidad de García Lorca y en cómo se ha querido ocultar durante décadas esta circunstancia que fue determinante en su vida, en su obra y en su muerte.

"Lo que España no podía aceptar es que el poeta español más grande de todos los tiempos fuese homosexual. Hubo homofobia en los dos bandos, porque era un problema nacional, no se podía aceptar que en España hubiese homosexuales"
Ian Gibson

El historiador afirma también que fueron sus hermanos, Isabel y Francisco, quienes se empeñaron en borrar todo rastro sobre la homosexualidad de García Lorca en su vida y en su obra literaria. Ni siquiera las grandes firmas encargadas de diseñar y contar la historia de nuestra literatura quisieron asumir la trascendencia de su homosexualidad.

Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero

Cuando se hicieron públicos en el diario ABC los Sonetos de amor oscuro, en los que trabajaba Lorca antes de ser fusilado, el aparato adverso a su condición homosexual se encargó de censurar tales evidencias. El talante del amor indudablemente masculino al que iba dirigido el soneto desapareció del título. Su hermano, Francisco García Lorca, condicionó la publicación de esos versos inéditos a que fueran editados bajo el título de Sonetos, Sonetos amorosos o Sonetos de amor, pero nunca con su título original, Sonetos del amor oscuro.

No fue hasta finales de los años ochenta cuando varios estudios de especialistas extranjeros comienzan a señalar la importancia de su silenciada orientación sexual con la obra del escritor. "Toda su poesia gira en torno al amor frustado. Sus personajes atormentados, que no pueden vivir la vida que quieren, son precisamente la metáfora de su desgracia. Por eso para la documentación de este libro he tenido que releer todos los poemas de su juventud, para descubrir un amor torturado y angustiado, gay" afirma el hispanista que con este estudio pone fin a sus investigaciones lorquianas.

Vía / Público

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