lunes, 25 de enero de 2010

Entrevista a Cristina Martínez Pérez, finalista del XI Premio Odisea


Cristina Martínez ha conseguido quedar finalista del XI Premio Odisea de Literatura con su novela Medias Naranjas. Una apasionante novela salpicada de detalles íntimos y momentos cargados de emotividad que retrata lo difícil que resulta alcanzar la felicidad sin renunciar a nosotros mismos.

Antes que nada felicitarte por el galardón, ¿cómo surgió mandar tu novela al concurso?
Fue mi padre quien tomó la iniciativa sin consultarme. Yo tenía el manuscrito guardado en un cajón y para mí ahí estaba bien. De repente un día me lo dijo y ya había poco que yo pudiera hacer al respecto.

Te has quedado a las puertas de ser la ganadora, ¿cómo sienta ser la finalista?
Igual de bien que si fuera la ganadora, sobre todo teniendo en cuenta que si por mi fuera el texto aún estaría acumulando polvo en el cajón.

¿Cuáles son los ingredientes de ‘Medias naranjas’?
Como autora creo que la sinceridad es el ingrediente más importante del libro. Los personajes sienten y padecen de manera muy visceral, muy auténtica, aunque no siempre estén dispuestos a reconocerlo. La amistad, otra de las piedras angulares de la historia, es un puente hacia la realización personal al que intento dotar de otra perspectiva alejada de la tradicional. A veces se puede ser amigo con mayúsculas de quien no conoces realmente y al contrario, darte cuenta de que aquel a quien conoces como la palma de tu mano no lo es.

¿Qué tiene de real ‘Medias naranjas’?
Absolutamente todo. No es biográfico en su argumento pero hay pasajes enteros del libro que he vivido yo directa o indirectamente. Creo verdaderamente que la forma de sentir de los personajes es universal, por eso de una u otra manera cualquiera puede identificarse con ellos, especialmente los jóvenes, que somos los que estamos al inicio del camino.

La mayoría de los personajes de tu novela, Manuel, Ana, Luis, Eva… buscan la felicidad cada uno a su manera y no todos la encuentran ¿tan difícil es hallar la felicidad?
Bueno, si fuera fácil la vida no sería lo que es, ¿no? No creo en la felicidad como el nirvana, un objetivo a largo plazo, una meta que alcanzar. Lo enfoco más como una serie de momentos dispersos a lo largo de nuestra vida que hacen que la balanza se incline hacia la alegría. Lo que ocurre es que, a veces o con frecuencia, no lo sé, los pequeños momentos no compensan y nos consolamos creyendo en una idea platónica de la felicidad como un estado de ánimo perpetuo donde, simplemente, parece que no hay momentos que compensar porque nunca hay problemas ni contratiempos.

De todos los personajes de la novela, ¿con cuál te sientes más identificada?
Como he dicho antes esta novela no es biográfica en absoluto, pero sin duda se inspira en momentos, sentimientos y vivencias que yo misma he tenido, por lo que no puedo elegir entre los personajes porque todos y cada uno de ellos tienen algo de mí.

Esta es tu primera novela, ¿qué o quién te animó a esto de la literatura?
No me planteo por qué escribir, más bien por qué no hacerlo. Desde pequeña he vivido la escritura como algo natural y tremendamente ligado a mi estado de ánimo. Siempre me ha gustado leer y pronto sentí el impulso de plasmar en palabras mis ideas o sentimientos. Creo que tenía siete años cuando empecé con la práctica del diario y ocho cuando escribí mi primer relato. No solo sigo igual sino que voy a peor porque escribo unos emails que parecen biblias y que solo los más allegados son capaces de aguantar. Supongo que por eso mis padres siempre me han animado a escribir, creyeron en mí desde el principio.

Medias Naranjas no es una novela que pueda englobarse dentro de la literatura gay, ¿qué te parece haber ganado un premio de literatura LGTB?
Maravilloso. No me gusta la idea de las etiquetas, la verdad, así que me alegra mucho haber ganado este premio aún no siendo "del gremio".

¿Qué opinas de eso que llaman ‘literatura gay’?
De entrada no me convence porque no creo que exista una literatura gay y otra hetero. Creo en la literatura y punto. Ahora bien, como hetero nunca me había planteado que el 90% de los personajes sobre los que he leído desde que aprendí a hacerlo fueran sexualmente semejantes a mi. Quiero decir que, por ejemplo, cuando uno tiene 15 años y busca un referente, alguien por quien sentir empatía, ¿dónde va a encontrarlo si la literatura a su alcance no incluye opciones como la suya? En ese sentido me parece perfecto.

¿Cuál es la última novela que has leído? ¿Algún autor/a fetiche?
No tengo ningún autor fetiche (aunque Gabriel García Márquez siempre está ahí). Soy muy ecléctica. Las últimas novelas que leí fueron La soledad de los números primos, de Paolo Giordano y Crucero de verano, de Truman Capote. Trato de alternar autores tanto por género como por momento del tiempo, así que ahora estoy con Breve historia de la Guerra Civil, de Helen Graham.

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